Descubrir
Consolidamos el alcance y la visibilidad disponible para identificar vulnerabilidades y exposiciones relevantes.
Transforme datos de vulnerabilidad en una reducción medible de exposición mediante descubrimiento continuo, contexto de riesgo, priorización, seguimiento y validación de remediación.
Escanear no es lo mismo que gestionar vulnerabilidades. Cuando todo aparece como urgente, el equipo termina persiguiendo volumen en lugar de reducir riesgo. El valor está en priorizar, acompañar la remediación y comprobar que el problema realmente quedó cerrado.
Cyarax ayuda a pasar del volumen de CVEs a un proceso operativo que considera activo, exposición, criticidad, señales de explotación y capacidad de remediación antes de decidir qué atender primero.
Consolidamos el alcance y la visibilidad disponible para identificar vulnerabilidades y exposiciones relevantes.
Relacionamos severidad técnica con exposición, criticidad del activo, posible explotación y contexto operativo.
Convertimos prioridades en una lista de remediación accionable con responsables, excepciones y seguimiento.
Revisamos cierres, revalidamos hallazgos y medimos si la exposición realmente disminuye.
La prioridad mejora cuando combina señales técnicas y de negocio. La combinación exacta depende de los datos disponibles en su entorno.
Diferenciamos activos accesibles o rutas relevantes de aquellos con menor probabilidad de impacto.
Consideramos evidencia de explotación, disponibilidad de técnicas o señales de amenaza cuando están disponibles.
Un mismo hallazgo cambia de prioridad según el activo, el servicio de negocio y los datos que protege.
Priorizamos acciones que puedan ejecutarse y validarse, considerando dependencias, ventanas y excepciones.
Organizaciones con altos volúmenes de hallazgos y equipos saturados intentando decidir qué corregir primero.
Equipos que necesitan pasar de escaneos periódicos a un ciclo continuo, medible y con responsables.
Entornos que requieren validar cierres, excepciones y evolución del riesgo técnico en el tiempo.
Organizaciones que ya tienen una herramienta de vulnerabilidades, pero necesitan mejorar el proceso operativo y la priorización.
La combinación se define según sus prioridades, arquitectura y nivel de madurez.
Ajustamos la profundidad, las evidencias y los entregables a la necesidad, los activos y las restricciones de cada organización.
El servicio puede integrarse con herramientas existentes; no requiere reemplazar su plataforma actual. La calidad de la priorización depende de la visibilidad, inventario y señales de contexto disponibles.
Inventario de alcance y vista consolidada de hallazgos relevantes según las fuentes disponibles.
Lista de remediación priorizada por severidad, exposición, explotabilidad, activo y contexto aplicable.
Plan de remediación y seguimiento con estados, responsables y excepciones cuando aplique.
Revalidación de hallazgos corregidos y trazabilidad de cierres.
Métricas técnicas y ejecutivas para mostrar tendencia, pendientes y evolución de la exposición.
No. Podemos operar sobre fuentes y plataformas existentes siempre que permitan obtener los datos necesarios para el alcance acordado.
La remediación técnica puede permanecer en sus equipos o incluirse parcialmente en un servicio gestionado específico. La responsabilidad se define en el RACI y el alcance.
Usamos contexto adicional —activo, exposición, explotabilidad, impacto y restricciones— para construir prioridades más útiles que una clasificación basada únicamente en severidad.
Revisemos su proceso actual, las fuentes de datos y los pendientes para definir un modelo de priorización y seguimiento que su equipo pueda ejecutar.